11 feb. 2014

¿Nuestra primera vez? [Zeph]

Notas:
-Ante todo, este relato es original y ha salido de mi enferma mente en un momento de aburrimiento que no me lo creía ni yo, así que cualquier cosa que suceda, o deje de suceder, los personajes, y todo contenido de esta cosa extraña y amorfa historia pertenecen enteramente a mi persona. He dicho.
El narrador de esta historia es Zeph, el hijo de Matt.
Relato [+18], avisados quedais.
Disfrutad :3
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Desperté tranquilo, mirando al techo un poco confuso hasta que de pronto una sonrisa estúpida en el rostro. Y es que ya estaba demasiado emocionado para hablar con coherencia. ¿Por que? ¿Que por qué me había emocionado tanto? Había tantas razones para ello.... pero entre ellas es que hoy era un día perfecto, impresionantemente perfecto, el mejor día de todos. ¿Que me calle y diga que por qué es un día  tan bueno? Bueno, simple, sencillo, hoy podía tener mi primera vez con mi novio, sin tener que esconderme de nadie y más, podía hacerlo en mi propia casa sin tener que esconderme de mis padres. ¿Que si eran homofobos? Ahahahahaha eso era una buena broma. No, mis padres no eran homofobos por la sencilla razón de que mi familia estaba formada por mi papi, Matt, y por mi papá, Lorcan. ¡Sí! Mi familia estaba formada por dos padres. La única mujer en la casa era Eire y había tenido bastantes problemas con las cosas esas de mujeres cuando era pequeña pues ninguno de mis padres sabía como explicarles los cambios que tenían las mujeres en el cuerpo y...



Espera, espera... que me estoy rallando un poco. ¿Por donde iba? Ah, si, que por fin podía tener mi primera vez con mi novio. ¿Que por que me escondía si mis padres no eran homofobos? Bueno.... mi padre Matt lo aceptaba y sabía por qué me escondía, pero Lorcan, obviamente, no sabía nada de lo que pasaba. Y es que mi novio no era otra persona que mi hermano menor Kyle. ¿Que eso es asqueroso? A ver quien tiene cojones de decirmelo a la cara, a ver como acaba. Para nada era asqueroso. ¡Me había costado mucho darme cuenta de lo que sentía por mi hermano y no iba a dejar que nadie, absolutamente nadie, lo estropeara! Era mi vida, era mi felicidad y yo decidía si luchar por esa felicidad o dejar que alguien la cuestione. Y como habréis podido ver, no iba a dejar que nadie la cuestionara. Mi felicidad la elijo yo, mi felicidad la vivo yo y nadie más...

Aunque claro, el problema de mi padre era un poco especial, para que negarlo. Desde pequeño, Lorcan había sido como mi heroe. Desde que trajo a Kyle y a Eire a casa había querido ser como él, hasta el punto de sentarme muchas veces a su lado e intentar imitarle, hasta el punto de haber descubierto que amaba la pintura tanto como la amaba él. Quería ser un gran hombre y luchar por lo que quiero como él hizo, aunque tuviera que ganarme su odio y...

Pero oye, que supuestamente estamos animados así que dejaré el tema de mi padre para otro momento. Ahora, lo importante es que... mientras estaba tan emocionado como para hablar de forma coherente, había llegado al desayuno, donde mis padres discutían (amistosamente, no estaban peleando) sobre donde ir. Papi estaba muy emocionado, o al menos eso daba a entender. Explicaba tooooodo, absolutamente todo lo que quería hacer durante el día. Y no de manera tranquila, por eso daba a entender que estaba entusiasmado con la idea. Mientras hablaba movía las manos a todos los lados y prácticamente se había olvidado de la comida que había preparado para su desayuno. Luego se quedaba quietecito y miraba con una sonrisa el vaso de leche y antes de que pudieramos decir nada volvía a saltar y a empezar a hablar super emocionado. En uno de esos saltos casi me da un infarto, y uno fuerte.

—Ostia puta —exclamé junto a mi padre. Miré sorprendido y asustado a Matt y lo demás me salió solo, son pensar —¡Joder, papa, para de una puta vez!— y es que os juro por lo que más querais que casi toco el techo del salto que pegué, del mismo susto. Me llevé una mano al pecho mientras respiraba aceleradamente. Decir que mi corazón estaba a mil por hora era poco para decir lo que me estaba pasando en el pecho. Creo que mi ritmo cardíaco había pasado a ser un redoble de tambores. Mientras me recuperaba escuché a mi padre, Lorcan, reirse por mi reacción y luego echarme la bronca, entre risas, por mi vocabulario. Por otra parte, creo que mi padre, Matt, se había quedado intimidado un poco y ahora se limitaba a remover su leche con una cucharilla con la cabeza agachada. Lo sentía mucho por el, pero casi que prefería que estuviera en silencio, aunque estuviera depre. Suspiré cansado, con lo bien que me había despertado hoy, y empecé a desayunar tranquilamente.

Metí la cuchara en el tazón de leche y comencé a desayunar, por fin en silencio y sin saltos inesperados por parte de mi padre. Ah, calma y tranquilidad. Eso me ayudaba más para poder pensar con claridad, para poder imaginar mejor lo que esta tarde podía hacer con Kyle. ¿Veriamos una peli? ¿O simplemente iría al grano? Podríamos cocinar pero...Yo no quería cocinar precisamente....

Quizás ir a la cocina durante toda la tarde era la mejor opcion para poder pasar la tarde con Kyle. Y con un poco de suerte... a lo mejor podría verle solo con el delantal... y quieras que no... es... es.... ¿como decirlo finamente? ¡Erotico! Ay, no, que esas cosas no se pueden decir finamente... pues eso, es erótico. Muy erótico.

Y como siga hablando de esto, cierta cosa se pone en firmes entre mis piernas. Así que sacudí mi cabeza y suspiré mientras levantaba la mano y acercaba mi cuchara a mis labios. Si, soy un repetitivo, y un asco de hijo, pero es que después de tanto movimiento, de verdad, agradecía la calma. Por fín podía desayunar tranquilo, sin molestias, sin tener que quitar el tazon de la mesa o tener el miedo de que se me caiga encima.... sin...

—Quizás deberíamos ir al parque de atracciones —¡Noooo! Papá, ¿`por que lo sugeriste? Miré a Matt rápidamente y ví como de pronto salía volando literalmente hacia mi padre. Me quedé un poco traspuesto, por no decir sorprendido, al verle llegar de un empujón donde estaba mi padre mientras decía “sisisisivamosalparquedeatracionesquehacemuchoquenovamossisisisisisi” sin repirar en ningún momento (cosa que me parecía un logro, por cierto). Ese golpe me tomó por sorpresa a mi, que me dejó en alerta, y no pilló menos alerta a Lorcan, el cual, no pudo aguantar el equilibrio y cayó de espaldas al suelo, dejando la silla tumbada. Me asusté al verles desaparecer por un fuerte golpe y me levanté de un salto para preguntarles si estaban bien, si necesitaban ayuda. Pero antes de que pudiera decir nada, papá le estaba dando una colleja a Matt y este ultimo empezó a hablar.

—Aww ¿por que me pegas? —preguntó haciendo un puchero. Les miré sorprendido y no dije nada, me quedé en silencio.

—Por tirarme de la silla, memo —dijo Lorcan con una sonrisa. Por un momento, y no sé por que, me imagine la misma situación pero con otros personajes. Yo era mi papa mientras que Kyle era Papi. Kyle estaría sobre mi haciendo un puchero mientras yo sonreiría divertido, mirandole fijamente y quizás picandole un poco.

«—¿Estas bien? ¿Te hice daño? ¿Te golpeaste en algún lado...?»

—¿...Lorcan? —volví en ese instante a la realidad. Parpadeé de nuevo, Había sido una visión agradable, bonita y quise que eso fuera de verdad. Me quedé mirando a mis padres viendo que ellos se habían olvidado completamente de que estaba allí. Mi padre, Lorcan, sonrió con cariño y se le quedó mirando desde el suelo. Parpadeé de nuevo y miré a un lado asustandome al ver a Kyle. ¿Cuando había llegado? Mi cola de gato se quedó tiesa como un palo y mis orejas las notaba tirantes. Creo que se me había puesto el pelo de punta y todo. Llevé una mano a mi corazón empezando a respirar calmadamente para relajarme de una vez.

—Me gustaría levantarme del suelo, Matt —dijo mi padre Lorcan con una leve risa mi padre mientras se ponían de pie. Yo por mi parte me senté en la silla, intentando calmarme. Kyle empezó a mirar hacia atrás un tanto confuso por mi reacción y apoyé mi frente en la mesa. —No tienes por que agradecerme, Matt. —escuché a mi padre decirle a... mi otro padre (esto podría resultar lioso). Miré un momento hacia ellos y ví como el aura rosa entre ellos no es que hubiera crecido, sino que es que ahora abarcaba toda la cocina. Les miré impresionado por esa gran magnitud de aura rosa y finalmente el aura rosa se rompió cuando Lorcan pellizcó el trasero de mi padre y se fue de la cocina. No, si ya era raro que durara mucho. Aunque ahora que lo pienso... seguramente que ellos hubieran tenido un monton de momentos así. Es decir, antes de nuestros padres o de estar casados, ellos debieron ser novios así que esos momentos seguramente que abundaron.

Recuerdo algunas cosas, que contaba mi papi (Matt) cuando era pequeño... incluso recuerdo vagamente que les formamos una boda para poder verles casandose. Juegos de niños supongo....

¡¡Pero ahora a lo importante ostia, que me centro en el pasado y no hay quien me saque!!

Miré a mi papi, el cual estaba terminando de desayunar, ya mucho más tranquilo al haber tenido ese aura rosa con papá (creo) y nos miró a Kyle y a mi con una sonrisa. Noté a Kyle sentarse a un lado y sonreí al ver que apenas desayunaba, como si el desayuno no existiera en su plato, cosa que me hizo gracia. Me levanté una vez terminé mi tazón de leche y pasé por detrás de Kyle, rozandole el cuello con la cola de gato, intencionadamente, notando como se tensaba, provocando en mi una carcajada.

—Por cierto, chicos. Lorcan y yo nos vamos todo el día al parque de atracciones —dijo Matt como si se acabara de dar cuenta de que estabamos alli. Le miré suspirando exhasperado y negué con la cabeza. Cada vez que papi se ensimismaba, no se enteraba de nada de lo que sucediera a su alrededor. —Y Eire creo que va a salir, así que os quedaréis solos. Os portareis bien ¿verdad? —preguntó con una sonrisa, demasiado inocente. Y es que a pesar de que él sabía que Kyle y yo queríamos salir juntos, el se seguía comportando como si no pasara nada. Parecía que no le importaba mucho, aunque no tenía claro por qué. Quizás incluso era una sensación mia rara que estaba totalmente equivocada, cosa que me parecía más factible que el echo de que a nuestro padre le importáramos poco, la verdad.

Asentí pues a lo que dijo, y metí las cosas en el lavavajillas antes de salir de la cocina tras volver a rozar el cuello de Kyle con la cola de gato. Era divertido, para que negarlo. Divertía las reacciones tan secas que solía tener Kyle, y me encantaba hacerle reaccionar. Saber que era el único que le podía ver así, me hacía sentirme realmente especial. Realmente especial. Joder, era el único. El único que le había echo sentir así, o de eso quería convencerme a mi mismo. No quería pensar en si Kyle lo había echo con algun otro chico antes, o si había besado a algún otro antes. Quería pensar que yo era el único para él, un pensamiento realmente egoista, todo hay que decirlo, dado la cantidad de chicos con los que yo había estado. Parecía incluso injusto esperar que fuera todo como yo quisiera. Bueno... hipócrita más bien.

Me tumbé en la cama y me dí con la almohada en la cara. Basta ya. Tenía que pensar animadamente. Hoy, precisamente hoy, tenía mi día libre con Kyle, tenía que pensar como podía pasar mis horas, minutos y segundos con Kyle. Y solo tenía que pensar en eso. Nada de comerme el coco, que luego termino perjudicado.


Por fin había llegado el momento. Mis padres ya salían por la puerta, Matt agarrando muy muy fuerte la mano de Lorcan, como si se fuera a escapar, de verdad que cosas. Rodé los ojos cuando escuché a mi padre darme ordenes de vigilancia a Kyle y le miré de reojo, sonriendo. Asentí mientras papa Lorcan le echaba la charla de que tenía que ponerse a estudiar y tal y tal y pascual. ¿De verdad? Pero si Kyle estudiaba hasta cuando estaba durmeindo...

Vale, vale, quizás esté exagerando, pero es que Kyle estudiaba mucho. Mas que Eire y yo juntos. Y si, yo ya estaba estudiando una carrera, pero me costó tres años de repetir conseguir sacarme la eso y el bachillerato juntos, así que muchas luces no es que tuviera. Por eso a pesar de llevarnos seis años aproximadamente, nos encontrábamos en cursos muy cercanos. Solo separados por tres cursos a pesar de todo. ¿Quien me lo iba a decir? Encima Kyle esforzandose al máximo y sacando las mejores notas. Si es que no se merecía la charla de papa por los estudios.


Al cabo de un rato, Eire se fue dejandonos a Kyle y a mi solos, diciendole algo a Kyle sobre gritar mucho, cosa que me hizo gracia. Me tranquilizaba poder bromear de estas cosas con mi hermana, aunque... todavía me costara comportarme como el novio de Kyle delante de ella. Tampoco es que llevaramos mucho tiempo, ¿no? Asi que podía considerarse normal que no pudiera actuar con naturalidad como novio delante de la gente. Era un poco frustrante, que se le va a hacer, pero quizás, poco a poco, pudiera coseguirlo. Hasta el punto de que todo el mundo nos acepte. Una pequeña ilusión que mantendría en el fondo de mi corazón hasta que se cumpliera, proteiendola de cualquiera que intentara aplastarla.

Suspiré y me eché el pelo hacia atrás antes de abrazar a Kyle por la espalda al ver que ambos nos quedabamos a solas. Besé su cuello mientras que notaba como el se removía en mis brazos de una manera adorable, girandose para poder darme los mimos que no habíamos podido darnos antes delante de nuestros padres. Le dejé que me mimara todo lo que quisiera mientras sonreía como un idiota y le besé en la mejilla “devolviendole” los mimos momentaneamente. Acaricié su cuello con la punta de la nariz y luego sonreí antes de besarle de nuevo, una y otra vez, hasta que mi cuerpo quiso demandar un beso más profundo. Busque sus labios, quizás con avidez, y junte nuestros labios en un beso, al principio tan dulce como el azucar. Acaricíe su nuca con suavidad y le pegué un poco más a mi, cada vez más, y más, sin dejar ni un solo espacio entre nosotros. Le miré y sonreí mientras acariciaba su mejilla tras el beso, la cual estaba sonrojada. Dulcemente sonrojada. Quizás ya era el momento, era el momento para pedirle que me dejara hacerle mio... quizás...

Quizás mi cerebro tuviera pensado otra cosa, pues enseguida dije de ver una peli. Si antes era el mejor momento para poder enrollarnos, lo había echado a perder. Suspiré interiormente y noté un vuelco en mi corazón cuando vi a Kyle tan feliz solo por la idea de ver una peli juntos. Vale, era imposible molestarme por algo si el estaba tan cerca de mi. Solté una risa ahogada y le dije que pusiera la peli que quisiera mientras yo iba a la cocina. Busqué por los armarios bolsitas de palomitas de maiz de cualquier tipo, ya fueran dulces o saladas, pero no recordaba bien donde las guardaba Matt cuando las compraba... La verdad es que me costaba moverme por la cocina con facilidad... me resultaba harto difícil moverme por este maldito lugar sin temer el echo de que pueda quemar algo, cualquier cosa que me encontrara. Me daba miedo ser como mi padre en ese sentido. Matt sabía cocinar y nos hacía unas cenas estupendas, pero si Lorcan cocinaba solo no había cena... Quizás también esté exajerando un poco, demasiado, con respecto a eso. Tampoco lo hacía tan mal, siempre y cuando Papi estuviera a su lado. Pero si papa lo hacía solo, no lo hacía demasiado bien. Y me daba miedo parecerme a mi padre en eso. Le quería y era mi ejemplo a seguir, pero no en la cocina precisamente. Quería poder preparar una buena cena a Kyle y que el disfrutara de ella.

Finalmente, encontré la bolsa de palomitas. Mire el tiempo que debían estar en el microondas y lo puse mientras me asomaba y veía a Kyle agachado poniendo la peli. Me fijé en su cabello para luego bajar a su espalda con suavidad y detener mi mirada en su trasero. Me mordí el labio mientras por mi cabeza comenzaban a pasar imagenes de todo lo que podía hacer con él mientras le agarraba su redondo y perfecto trasero. Y me dí la vuelta para no pensar más en ello pues sino creo que Kyle tendría que saludar a mi pequeño amigo de entre las patas.

Respiré hondo no una, ni dos, sino tres veces antes de coger las palomitas echas del microondas, quemarme las manos y abrir la bolsa de las palomitas a la espera que se enfriaran. Busqué un bol, encontrando uno metálico el cual alivió mis calientes manos por un momento y volqué la bolsa de las palomitas en el bol, viendo el humo caliente salir de estas, desprendiendo el aroma de la sal y las palomitas recien echas. No sabía que clase de película habría elegido Kyle, pero quería una cita en condiciones con él así que no iba a atacarle así sin más, al menos esa era la idea. En primer lugar habría que crear un buen ambiente y luego tal y como surja. Y esperaba que surgiera algo agradable.


Las palomitas se habían acabado, la película no era muy interesante. Para nada interesante. No podemos negar que la pelicula era un verdadero coñazo, que se le va a hacer. La verdad es que prefería una buena película de acción antes que... bueno, seamos sinceros. No había pretado atención a la peli, por lo que no sabía ni que tipo de película era. Solo me había centrado en mirar a Kyle, y a Kyle, y ahora que la peli se había acabado, sabía que no tenía mucha excusa mirarle y se sentiría incomodo, así que había centrado mis ojos en la peli, pero me aburría viéndola.

Suspiré. Menudo novio soy ¿no? Propongo ver una peli con él y me distraigo y no la veo. ¡¡Pero es que no puedo hacer nada!! Me queda poco autocontrol, y más después de haber aguantado tanti tiempo sin lanzarme sobre Kyle. Es más, ni si quiera había echo nada en ese mes que es como si me dieran viagra y durara 30 días. ¡¡Había sido mi peor mes!! Kyle no podría entender cuanto lo deseaba en este momento. Y tenía miedo de asustarle, de lanzarme sobre él y que se esperara que solo le quería usar para el sexo. ¡¡Arg!! Esto era horrible.

Me abracé a Kyle mientras suspiraba un poco y me tumbé con él encima en el sillón, sintiendo su peso sobre el mio, en un acto sin pensar, algo que podría haber echo siendo solo su hermano. Pero ahora era imposible que pudiera hacerlo sin sentir algo. Cuando mi cabeza tocó el cogín del sillón y cerré los ojos, cuando fui verdaderamente consciente del peso de Kyle sobre mi cuerpo, me dí cuenta de mi error. Ahora Kyle estaba encima de mi, y yo no podría controlarme. Respiré hondo y sonreí como pude a Kyle, diciendole que se aprovechara y se pusiera más comodo para ver la pelo. El por el contrario me echo la bronca diciendo que me terminaría durmiendo, y le noté que se abrazaba y se acomodaba sobre mi cuerpo. Eché la cabeza hacia atrás mientras cerraba los ojos, sonrojandome un poco ante todo el movimiento que hacía Kyl epara colocarse sobre mi, imaginando cosas todavía peores de las que Kyle pudiera imaginar. Agaché la cabeza y dije que no me dormiría. ¡Sería incapaz de hacerlo teniendo en cuenta que él, precisamente él, estaba sobre mi en este momento!

Acaricié su cabello con suavidad extrema y le miré mientras se empezaba a adormecer. Sonreí con ternura mientras negaba con la cabeza, ansioso por no poder respirar apropiadamente, nervioso por que mi cuerpo parecía comenzar a querer actuar. Y yo, como buen chico tonto, le dejaba moverse. Mis dientes llegaron a su cuello, mordiendole con suavidad debajo del lóbulo de la oreja, lamiendo el lugar donde había mordido. Iba a besar esa misma zona cuando de pronto noté como Kyle se separaba de golpe de mi y se caía al suelo. Eso me hizo volver a la realidad y me asuste. ¿Se habría asustado? ¿Habría pensado lo que no es?

Le miré y me puse sobre él, dejando cada una de mis piernas a cada uno de los lados de su cuerpo y le miré desde mi posición.

—¿Estas bien? —pregunté mientras me acercaba a su rostro preocupado, dandome cuenta del tono que había utilizado para preguntarle. Mi voz había sonado grave, más de lo normal. Incluso en un contecto normal se podría haber considerado como un tono de voz sexy. ¿Por que había puesto esa voz? Pero claro... teniendo en cuenta que Kyle estaba en el suelo y yo estaba sobre el... ¿Que podía esperar que saliera de mi garganta? La situación no pedía otra cosa....

Suspiré y miré a Kyle, viendo como se sonrojaba a cada segundo que pasaba y como asentía con la cabeza. Eso me hizo gracia y le hizo ver más adorable de lo que ya era. Negué un poco y retiré el pelo de su frente mientras sonreía un poco, antes de agacharme y posar mis labios sobre los suyos, con suavidad.  Los moví poco a poco primero, pero luego pegué un poco más mis labios a los suyos e intenté profundizar más el beso, instándole a que sus labios se movieran con los míos. Antes de llegar a más, escondí mi rostro en su hombro, notando la mano de Kyle en mi espalda, dándome unos golpecitos. ¿Que era eso? ¿Es que acaso me quería tratar como un niño? Eso me molestaba. Era su hermano, si, pero era su novio ¿no debería entonces tratarme de otra manera? Al menos me debería abrazar de otro modo, no como si fuera su amigo.

Suspiré en la piel del cuello de Kyle y le besé donde anteriormente le había mordido y lamido. Seguidamente me puse de pie y bajé la mano para ayudarle a ponerse en pie y cuando lo estuvo, no tuve reparos en tomar su rostro y juntar nuestros labios. Y esta vez, lo juro por todo lo que pueda jurar, que no pude evitarlo. Mis labios se unieron a los suyos, abriendolos y dejando mi lengua colarse en su boca, notando como a él le pillaba por sorpresa, incapaz de detenerme. Suspiré un poco en ese beso y le pegué todo lo posible a mi mientras buscaba ansioso su lengua, mientras esperaba que nuestras lenguas se encontrasen, y cuando lo hicieron, obligandole a moverla junto a la mía. Noté como un suspiro se ahogaba en mis labios, como su suspiro se ahogaba en los suyos. Noté sus manos agarrar mi camiseta con fuerza y como sus manos temblaban quizás por la acción del beso. Le agarré de los hombros para que no cayera, temeroso de que en cualquier momento sus piernas fallaran, y me acerqué a su oído. "Kyle, ¿puedo amarte esta noche?" pregunté en su oído, susurrándole para que él solo me oyera, aunque no había nadie más en casa que nosotros.

Le miré fijamente y ví como miraba a otro lado y evitaba que nuestras miradas se vieran. Escuché que decía que pensaba que yo le amaba siempre y sonreí ante la inocencia de su pregunta. Le abracé más fuerte y mordí el otro lado de su cuello, susurrando contra su piel que si le amaba siempre de la forma de la que quería amarle esta noche, jamás de los jamases saldrían de la habitación. Me reí un poco, en silencio por esa inocente respuesta pues, siendo sinceros, no me la esperaba. Agache mi mirada y le vi mirar el suelo. Ladee un poco la cabeza y le mire mejor. Sus pies se movían con nerviosismo y pude adivinar que mordía su labio ademas de no decir ni mu al respecto. Agache mi rostro hacia su oído de nuevo y le pedí de nuevo que por favor, me permitiera hacerle mio esta noche. Que le quería y que de eso no tenia que dudar, pero que después de este tiempo... le necesitaba.

Le escuché titubear mientras miraba al suelo. Me agaché a su lado viendo como se mordía el labio y sus pies se movían con incomodidad. Parpadeé y le besé en el cuello de nuevo.

—Kyle... por favor, quiero poder ver todas esas expresiones que puedes hacer cuando.... te ame esta noche. Quiero ser el primero que pueda verlas... es una oportunidad de oro.... por favor Kyle... se mio —le supliqué con voz grave, pegando su cuerpo al mio mientras la tentación de morderle de nuevo me invadía. Si, si, era un pesado pero es que quería descubrir todos los putos débiles de Kyle con mi boca, escucharle y notarle retorcerse por que he tocado un punto de placer.

Mientras esperaba, en su laaargo y tedioso silencio, noté como mi mano se unía a la suya, entrelazando nuestros dedos, como de pronto sobre mi pecho descansaba un beso suave y delicado y como parecía haberse pegado a mi con pegamento. Me encantaba tenerle tan tan pegado a mi. Lamí el lóbulo de su oreja y lo acaricié posteriormente con los labios con suavidad antes de presionarle con los dientes, mordiendole muy suavemente en el mismo lóbulo de la oreja.

—¿Me dejas? —pregunté de nuevo mientras acariciaba su nuca y le miraba directamente a los ojos. No dijo nada, solo asintió muy lentamente, cosa que me hizo sonreír y que directamente le atacase en los labios. Presione mis labio sobre los suyos mientras que atraía su cuerpo al mio tanto como me era posible y pegaba nuestro pecho. Abrí sus labios y los mordí un poco antes de introducir mi lengua en sus labios, aprovechando para colar mi mano bajo su camiseta y acariciarle la espalda directamente sobre la piel. Suspiré su nombre en un breve instante en el que nos separamos para respirar y le miré directamente a los ojos mientras me notaba que no podría resistir mucho más. Le dí de la mano y tiré de él entre besos y caricias bajo su ropa, para llevarle a mi habitación. Cuando estuvimos dentro, me senté y tiré un poco de Kyle, pero su mano desapareció de pronto y le vi irse corriendo.

Ahahahahahaha.

¿¡Por que cojones se ha ido!? Salí corriendo tras él justo a tiempo para escuchar la puerta de su habitación cerrarse. Le llamé a la puerta intentando conseguir una respuesta, pero no me contestaba ni decía nada. Seguí así durante media hora, seguramente. Era mi hermano, era mi novio. ¿PERO POR QUE NARICES ME DEJA CON EL CALENTON? Si de verdad no quería hacer nada ¿por que no me lo dijo? Así yo no me hubiera echo ilusiones de nada ni hubiera llegado tan lejos, joder. Aunque me jodiera, me aguantaría y hubiera ido a hacerme una buena paja y ya esta. Si es que de verdad, este muchacho...

Suspiré cansado y me alejé de la puerta, seguramente haciéndole pensar que le iba a dejar tranquilo. ¡Ja! Salí de casa y rodeé la casa hasta que ví la ventana de la habitación de Kyle por fuera. Me asomé y entré en su cuarto tras abrir la ventana.

—A las buenas —dije pillandole de espaldas a la ventana. Ví que daba un pequeño bote y salía corriendo de la habitación. ¿Que clase de juego era este? No me estaba gustando nada de nada. Salí corriendo tras él y le busqué por la casa hasta que le encontré, le cogí de la mano y ví como se intentaba soltar de mi. ¿Pero que cojones? —¿Por que tratas de huir de mi? —pregunté mientras le miraba con el ceño fruncido, claramente molesto. Me jodía bastante el tener que suplicarle y cuando parecía que el quería lo mismo que yo, prácticamente me mandara a la mierda huyendo de mi. ¿Que clase de broma era? ¿Es que simplemente le apetecía jugar con mis sentimientos? Conocía a Kyle para saber que así no sería, pero joder, no daba a entender otra cosa.

Le miré directamente y parpadeé sorprendido al verle empezar a llorar. ¿Pero que? Eso me asustó. ¿Por que lloraba? ¿Es que quería jugar con mis sentimientos? Agaché la cabeza mientras estaba a punto de soltarle y escuché lo que decía:

—Zeph, no puedo. No estoy preparado y esto... no esta bien —dijo entre sollozos. Parpadeé y le miré extrañado y suspiré, soltandole la muñeca.

—Para esto no hay que prepararse... No hay un entrenamiento del sexo, simplemente hay sexo —suspiré.

—¿Como puedo pensar ese tipo de cosas con mi propio hermano?—eso... de algún modo me dolio. Fue como si una estaca en el corazón me atravesara y se quedara allí, estancada, retorciendose lentamente.

—Pero... ¿acaso no somos novios? —pregunté con miedo a mirarle, asustado de que él de pronto dijera que mejor no lo fueramos. ¿Que era este temor? ¿Que era este miedo? ¿Por que de pronto tenía tantas inseguridades de todo?

—Si... pero seguimos siendo hermanos...

— Pero... somos novios —dije sin querer admitir que él no era mi hermano sanguineo —Esas cosas las hacen los novios... yo... no le veo problema —o veía. Por que ahora el miedo era lo que más tenía en mente.

—Y también hermanos —añadió con un sollozo —y no esta bien. Tu amigo dijo que esto era malo... y papa... no sé que dirá si se entera...

—Espera... ¿Mi amigo? —de pronto ese miedo desapareció y me invadió la mala leche —¿El que casi te viola de no ser por que le pille? ¿De verdad vas a hacer caso a alguien que casi te viola? —pregunté negando con la cabeza mientras suspiraba.

—Tu has dicho que no hay que estar preparado. Que simplemente se hace. ¿Que diferencia hay entre entonces y ahora?

—¿Entre lo que el quería hacer y lo que quiero hacer yo? ¿De verdad me lo estas preguntando? Quiero que disfrutes, quiero que ambos lo hagamos, quiero que lo hagamos como tu quieras, despacio par que tu puedas disfrutar de tu primera vez. Quiero besarte hasta el amanecer, quiero que digas mi nombre mezclado con placer y no con dolor. ¿De verdad me estas comparando con él, quien solo quería sexo de una noche, utilizarte, saciarse para luego tirarte a una esquina y que tu te sintieras peor persona? —Respiré hondo mientras intentaba calmarme. Respiré hondo y cambié de tema. —Lo de papa es un problema... Papi nos acepta pero no se que hará papá al respecto. Aún así ¿esta mal intentar luchar por lo que amo? Me he enamorado tanto de ti, Kyle... ¿De verdad está mal que me sienta así? ¿De verdad esta mal que te quiera tanto? —pregunté mientras le miraba, preocupado, lastimado... asustado.

—No... —dijo de pronto en voz baja. Le miré alzando una ceja —¡Yo te quiero Zeph! Pero... estoy asustado —dijo agachando la cabeza, sonrojado mientras cerraba los ojos con fuerza.

—Te amo Kyle —dije abrazandole —Quiero amarte de todas las formas posibles. Quiero ser tu primero y tu ultimo. Quiero despertar contigo todos los días si pudiera. Me encantaría no tener por qué esconderme y quiero seguir luchando por lo que quiero. Por ti —dije separandole un poco de mi, acariciandole la mejilla con suavidad y depositando un beso en la punta de su nariz —yo también estoy asustado. Tengo miedo de que nuestro alrededor se esfume. Pero tengo más miedo de tener que perderte a ti. Mucho más del que puedes imaginar —dije volviendole a abrazar, escondiendo mi rostro en su hombro.

Noté como Kyle tiraba de mi camiseta un momento, y cuando le miré vi como ponía morritos y cerraba los ojos. Sonreí con cariño al verle y deposité un dulce beso en sus labios, acariciandole con suavidad la mejilla. Era impresionante como él, tan solo él, podía controlar mis sentimientos de esa manera. Parecía hacerlo a posta pero estaban siempre bajo su pleno control. Quizás era una locura mia, propia, pero pensaba que el era el único chico que podría hacerme sentir como me sentía. Era como si fuera la única persona en el mundo que pudiera hacer realmente que mi corazón palpitase. Si yo fuera una marioneta, el sería mi titiritero.

Acaricié su cuello con las yemas de los dedos mientras le besaba de nuevo, una y otra y otra, escuchando las rosas que le arrancaba de vez en cuando. ¿Era divertido? Quizás no entendía demasiado bien a Kyle pero... le quería con toda mi alma, eso no lo podía evitar. Tiré de su mano y le llevé hacia el sillón. Me senté y le obligué a sentarse sobre mi mientras le acariciaba la cadera con suavidad y le besaba de nuevo, sus manos se apoyaron en mis hombros mientras mis labios se movían sobre los suyos. Le miré durante el beso e intenté intesificarlo minimamente, pegandole un poco más a mi. Quizás esto pudiera parecer lo que estaba intentando de antes, pero ya no me importaba si lo hacíamos o no. Esperaría tanto como Kyle quisiera, aunque eso me costara más de un mes de celo en el baño a base de pajas.

Besé el cuello de Kyle, intentando buscarle el punto para hacerle cosquillas y le besé en esas zonas mientras pequeñas risas sofocadas salían de su garganta. Hasta que en cierto momento escuché que esas risas se empezaban a apagar y se convertian en leves suspiros. Parpadeé y mire de reojo a Kyle, encontrándole sonrojado. Parpadeé y besé de nuevo ese mismo punto viendo que empezaba a reaccionar. ¿Tan centrado estaba antes en que quería hacerlo con Kyle que no me había dado cuenta de sus puntos débiles? Creo que estoy empanado... Quizás incluso me hubiera dado cuenta antes de sus puntos débiles pero ahora los recuerdo.... No en serio, creo que estaba demasiado empanado. Demasiado Kyle para mi cuerpo. Y pensar que todavía necesitaba más....

Mordí la zona donde antes le había mordido, con suavidad, mientras mi mano recorría su espalda con cariño. Le miré un momento desde abajo y le besé en la barbilla mientras apoyaba una de mis manos en su trasero y notaba como sus piernas comenzaban a rodearme lentamente. Sonreí con picardía y le cogí la barbilla con mi mano libre antes de besarle. De nuevo, como repitiendo pasos anteriores, colé mi lengua en su boca, chocandola con la suya, intentando comenzar un baile infinito entre nuestras lenguas, sorprendiendome mucho al ver que Kyle comenzaba a imitarme. Y eso, para que negarlo, me gustaba mucho.

Así pues, mantuve ese nivel en el beso, esperando a que Kyle me igualase mientras mis manos bajaban por sus piernas y luego volvían a subir hasta su trasero, agarrandolo con fuerza y pegandole a mi pecho. Le mordí suavemente el labio inferior, en un breve instante de respiración y volví a atacarle mientras cerraba los ojos brevemente, abriendolos casi al momento pues deseaba observarle, mirarle, no perderme ninguna de sus reacciones. Colé una mano bajo su camiseta, tocandole levemente, muy suavemente. No como antes que me centré en dejarle ver la pasión que sentía, sino con suavidad, como su fuera un mimo, pero con otra carga. Mi mano ardía bajo su camiseta, sobre su piel, y parecía que a él le hacía el mismo efecto cuando le noté suspirar en mis labios. Me dieron ganas de reirme. Kyle se le estimulaba con nada. Era un chico muy sensible, físicamente hablando.

Mi mano paseó por su torso mientras le separaba un poco de mi para poder maniobrar mejor que antes, dejandole que él hiciera lo que quisiera, pero su camiseta no durí mucho así que cuando se la quité, pude mirarle detenidamente. Su piel era blanca pero sus mejillas estaban encendidas, por lo que resaltaban ante la piel de su torso. Sus labios estaban un poco inchados por los besos de antes, mostrandose rojos y carnosos, y lo mejor, lo que más porno hacía la escena: jadeaba en busca de aire. Mi mente no pudo evitar salir volando, disparada, al verle en esas condiciones, y la cogí de la cintura pegandole lo más posible a mi, besandole el pecho poco a poco, creando una especie de rio de besos, todos suaves y sin intencion de hacerle daño, sobre todo cuando le mordía, arrancándole esos dulces gemiditos. ¿Como no iba a desearle a pesar de todo?

Mordí uno de sus pezones escuchando su pornosa y gran reacción, que hizo que todos los ánimos se me subieran y le cogí fuerte de la cintura y le tumbé en el sofá con suavidad, besandole cada centímetro de su torso descubierto. Sus preciosas y grandiosas reacciones hacían que mi cuerpo se encendiera y pidiera más, y pensar que aunque no lo pareciera me estaba controlando... Me quedé sobre él, rodeandole con las piernas apoyadas en cada uno de sus costados (no sobre él) y le miré sonriendo de la manera más sexy que yo sabía que podía sonreir. Me quité la camiseta y la tiré junto a la suya, tumbandome sobre él para besarle, pegando nuestros torsos descubiertos, sintiendo su ardiente y suave piel bajo la mia. Sonreí y le besé con cariño en el cuello antes de avisarle de lo que iba a hacer. Bajé mi mano por su pierna, la rodeé y deje mi mano sobre su entrepierna, comenzando a mover mi mano sobre esta. De su garganta no paraban de salir gemidos que, para que negarlo, inundaban el ambiente de un aura que adoraba, me encantaba.

—Kyle... haz esto —dije mientras le presionaba un poco con la mano, viendole que si antes estaba demasiado sonrojado, ahora lo estaba más. Sonreí con cariño y tomé su mano, haciendo que la apoyara sobre mi pecho y acariciara mi piel, cerrando los ojos para concentrarme en el tacto de la mano de Kyle, suspirando en la piel de su cuello. Le guié bajando por mi abdomen, notando la temblorosa mano de Kyle bajar lentamente, tal y como lo estaba guiando. Sonreí y contraí mi abdomen al notar la suave piel bajar un poco más que mi vientre. Mis pulmones se llenaron de oxigeno durante un breve instante y respiré entrecortadamente mientras soltaba el aire y me inclinaba a rozar sus labios con los mios, sin llegar a ser un beso, pero sin ser solo un roce.

Deje que mi mano, agarrando con suavidad la muñeca de Kyle, bajara mas abajo, hacia el bulto de mis pantalones y miré a Kyle de reojo, intentando adivinar sus sentimientos. Mordí un poco su labio, con mucha suavidad, casi demasiada. Mas de la que nadie tendría. Pegué mi cadera a su mano, apretando un poco y soltando un jadeo mientras cerraba los ojos con fuerza. Solté la mano de Kyle y me concentre en agarrar su cintura y pegarle a mi, besandole fuertemente, apasionadamente mientras un escalofrío recorría mi espalda. Necesitaba más de él, y no quería forzarle, pero necesitaba más.

Noté que en cierto momento trataba de separarme de él, pero le pegué más a mi. Le susurré en el oido que necesitaba más de él, pero que no iba a hacerle daño. Se lo juré mientras le besaba con suavidad tras la oreja, se lo jure mientras acariciaba sus costados con la yema de los dedos y se lo juré mientras acariciaba la piel de su mejilla con la punta de la nariz. Esperé a que su cuerpo se relajara un poco y empecé a desabrocharle el pantalón con una mano, boton a boton, bajando lentamente hasta llegar al límite del pantalon, siendo ya incapaz de abrirselo más, como es obvio. Le bajé un poco la cinturilla, dejando al aire su ropa interior, y acaricié su miembro por encima de la ropa, apretandolo levemente, arrancandole gemidos que me hacían casi imposible seguir sin hacerle nada. Era frustrante no tenerle ya sobre mi o entre mis piernas (de otro modo). Pero quería que su primera vez no fuera horrible, ni dolorosa. Quería que fuera una buena experiencia. Así pues, le besé en el cuello muchas veces, tantas que seguramente que los labios de Kyle se sentirían celosos por que no tuve atención para ellos, y por ello, cuando terminé con su cuello, le besé en los labios, en las mejillas, en el pecho, en todos los lados que hacían suspirar y gemir a Kyle mientras mi mano se seguía moviendo sobre su entrepierna.

Le quité los pantalones mientras besaba su abdomen y sonreí al ver que Kyle no estaba ni mucho menos, mejor que yo. Es más, dudaba de que Kyle estuviera en el mismo estado que yo, quizás estaba peor. Pero para eso había solución, y era adaptarme a su ritmo, conocer sus puntos más sensibles y hacer que terminara para que luego deseara volver a empezar. Sonaba un poco duro, quizás, pero quería que mi fantasía se realizara y poder ver, al fin, a Kyle corriendose a mi causa. Por lo tanto, colé mi mano en sus calzoncillos, con suavidad, y saqué su miembro de esa presión que los calzoncillos mantenían sobre él. Lo rodeé con los dedos de mi mano y empecé a subir y bajar lentamente, muy lentamente, mientras ahogaba sus gemidos en mis labios, besandole. Retiré completamente la ropa interior de Kyle mientras mi mano se movía, innevitablemente más rápido que antes, haciendo que mi deseo por Kyle aumentara cada vez que le escuchaba y notaba gemir en mis labios. En cierto momento noté como sus dedos se clavaban en mis hombros a la par que me abrazaba más fuerte de lo que él había echo hasta ahora y le escuché respirar aceleradamente. Al principio no le dí importancia, siguiendo con mi labor, hasta que noté como su cuerpo daba pequeños espasmos y su respiración le acompañaba con ellos. Parpadeé mirandole y viendo su pecho manchado del líquido blanco que también manchaban mi mano y su miembro. Parpadeé y sonreí un poco al ver que había terminado tan rápido y besé sus manos cuando las utilizó para taparse la cara. Cogí una servilleta limpia de las que habíamos traido antes para limpiarnos despues de comer las palomitas, y limpié su cuerpo con suavidad y cariño. Cuando lo hice, hice un buruño con la servilleta, escondiendo la parte con su semen en el interior de la bola y la dejé a un lado antes de coger sus manos y retirarselas un momento de la cara y besarle.

—Ha sido impresionante Kyle... Casi haces que termine contigo y todo —dije en un susurro, sobre sus labios —ha sido impresionante... —añadí mientras agachaba un poco mi rostro —perdoname por tener que hacerlo de nuevo —dije, casi más para mi mismo que para él, y besé de nuevo su cuello, mordí su clavícula notando como de su garganta salían gemiditos ahogados. Sonreí y lamí mi mano mientras que con la otra pellizcaba uno de los pezones rosados de Kyle, comenzando a excitarle de nuevo.

Y de verdad que me encantaba que mi Kyle fuera tan sensible. Veía perfectamente como las caricias, besos, mordiscos, etc, comenzaban a hacerle efecto. Saqué mis dedos de mi boca, perfectamente lubricados y miré a los ojos a Kyle, disculpandome una y otra vez, besandole entre cada disculpa mientras acercaba mis dedos a su trasero. Presioné su entrada levemente con uno de los dedos, sin llegar a entrar en ningún momento, solo acariciandole, asustandome un poco por su reacion.

—¡Para! Por favor.. no quiero.... —dijo mientras me agarraba de los hombros —me va a doler... por favor... no hagas esto por ahora... —dijo mientras su voz temblaba. Estaba demasiado tenso y así no podría hacerle nada, aobsolutamente nada. Pero... me veía incapaz de parar. Por dios, me estaban doliendo los huevos de lo apretado que tenía ya el paquete. ¿Por que no me dejaba seguir? Aunque fuera sin penetrarle...

Suspiré y seguí acariciandole su entrada con lentitud, presionandole de vez en cuando esperando sus reacciones y acariciandole de nuevo. Pero lo único que conseguí fue que me gritara y que me alejase de él de golpe. Eso por un instante me molestó y cogí sus muñecas y le dije que se calmara, que no iba a hacerle daño. Pero su rostro era asustadizo. Ví el miedo reflejado en sus ojos y le solté en cuanto me lo pidió. Me quité de encima suya y me senté en el sillón, a sus pies, mientras me echaba el pelo hacia atrás. Mi miembro había quedado bastante desatendido. Solo me había centrado en darle placer a Kyle y ahora necesitaba hacer algo conmigo mismo. Dado que Kyle no quería hacerlo, tendría que tirar de mis manos de nuevo. Eso... era exhasperante. Es decir, era una oportunidad unica, sería raro que de nuevo pudieramos tener esta oportunidad... pero... tampoco podía hacer nada si Kyle no se sentía preparado. Agaché la cabeza y miré de reojo a Kyle, arrepintiendome de lo que había estado haciendo.. de lo que le había obligado a hacer. Me levanté un poco y cogí sus calzoncillos y pantalones y pedí a Kyle que se estirara un poco para poder ponerle la ropa y que no cogiera un resfriado. Con cuidado, le vestí, sin abrocharle el pantalón cuando se lo puse y sin ponerle la camiseta. Pasé mis dedos por su cabello suavemente y entré en mi habitación, cerrando la puerta tras de mi. De verdad, y lo decía totalmente en serio, necesitaba desahogarme y quitarme la presión de los pantalones de una vez.


Salí de mi habitación más relajado mientras hacía un nudo al preservativo y lo tiraba a la basura con la servilleta de antes, pues se me había olvidado limpiar. Aproveché y para no levantar muchas sospechas, tiré la bolsa de las palomitas a la basura, tapando las pruebas. Al menos sabía que con el preservativo no había manchado nada y antes de entrar en la habitación pude ver que alrededor de Kyle no había más que feromonas, pero estaba todo limpio.

Volví a la sala de estar encontrandome a Kyle todavía acurrucado en el sillón. Le miré un momento y me senté a su lado, acariciandole el pelo.

—¿Quieres darte una ducha? Con todo lo de antes seguro que has sudado —dije mientras le miraba. Noté como sus ojos giraban hacia mi y encontré un poco de miedo aún en sus ojos —T... tranquilo... siempre puedes tomarte la ducha solo.... —dije apartando un poco la mirada.

—Pero... yo quiero ducharme contigo... —respondió el, haciendo que le mirase y viendo que miraba hacia otro lado. Sonreí un poco y negué con la cabeza.

—Vale —dije mientras me aceracaba a él y le robaba un beso —pero no te asustes al ver mi grandioso cuerpo, muajajajaja —dije bromeando mientras le miraba y me reía. Vi que me miraba un momento y luego miraba al suelo de nuevo, sonrojado. Me podía verle sonrojado...

—No.... no me asustare —dijo tartamudeando, tan dulce, tan adorable... Ais, me podía.

—Te esperaré en la ducha entonces —dije mientras sonreía de la manera más traquilizadora que podía — tranquilo ¿vale? No te haré nada —añadí antes de besarle en la frente y darle un leve apretín en la mano. Me levanté y me estiré antes de encaminarme hacia el baño, pero escuché algo a mi espalda. Miré hacia atrás y le ví de rodillas en el sillón estirando los brazos hacia mi. Parpadeé sin creermelo y empecé a reirme antes de acercarme a él. Le besé muy muy suavemente y le cogí enbrazos sonriendo —¿te llevo así entonces? —dije mientras le miraba. Noté como sus brazos me aprisionaban tan fuerte como podía y escondía su rostro en la curva de mi cuello, diciendo que sí, bastante animado. Eso, me hizo reirme mientras le llevaba así al baño. —Que mono estas cuando estas así.. te hacer tan adorablemente adorable.

—¿Así como?

—Así —dije señalandole la nariz con mi nariz —sonrojadito —añadí con una sonrisa, frotando mi nariz contra la suya. EL tipico besito de esquimal. Le escuche reirse de una manera tan mona, tan adorable que si hubiera sido comestible, me lo hubiera comido ahí mismo.

—Tu estas mono siempre —dijo haciendome reir, aunque me frusutraba un poco... En algún momento podría parecerle sexy en lugar de mono, pero teniendo en cuenta lo que había pasado antes...

—¿Si? ¿Siempre siempre? Entonces creo que per´di mi Sexappeal —dije negando con la cabeza, haciendo morritos.

—Nuu, siempre siempre estas guapo. Mono lo estas solo siempre —dijo riendose.Dejé a Kyle con cuidado en el suelo y sonreí.

—Nos encontramos en el cuarto de baño. A su derecha encontramos un retrete y a su espalda la ducha. ¿Desea usar el objeto de su derecha antes de ducharnos? —pregunté como si fuera un guia turistico antes de echarme a reir.

—No... —dijo empezandole a notar nerviosismo. 

—Kyle relajate. De verdad que no te haré nada —dije mientras me rascaba la nuca. Me mordí el labio cuando casi digo "He aprendido la lección" pero eso podría sonar borde. Solo no quería que Kyle se sintiera incomodo a mi lado. Después de que él me confesase que no se sentía a gusto haciendolo y forzarle a ello.... después de intentar insistir en algo que quizás no debería haber empezado... Suspiré para mi y me giré para mirarme en el espejo —Pues si no hay nada que hacer en el retrete, vayamonos desvistiendo y al agua —dije sonriendo viendo el reflejo de Kyle —A menos que quieras ducharte con los pantalones. Yo ahí ya no digo nada.

Las bromas salían naturales de mis labios, como si nada hubiera pasado y finalmente me metí con él en la ducha. Actué con normalidad, como si lo de hace momentos atrás no hubiera sucedido, como si nada hubiera pasado. La verdad es que había querido, para nada, asustarle, pero las cosas habían salido como habían salido. Como dije antes, corramos un tupido velo.

Y hagamos como que no ha pasado nada.
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He intentado, y lo juro, arreglar el principio, pero no puedo T^T... me quedé sin inspiración. En fin, hasta que acabe los exámenes, no tendré mucha actividad en el blog :'D -ni que actualizara todos los días- Bye bye.

1 comentario:

  1. En serio. Borra el puto blog.
    Internet no necesita más páginas de mierda como esta.

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